Con Dark Arisen, en octubre de 2026 llegará por fin la expansión de Dragon’s Dogma 2 que tantos fans llevaban tanto tiempo esperando. Ahora hemos podido echar un primer vistazo a la nueva zona nevada y acabar con monstruos.
Durante más de dos años, los fans deDragon’s Dogma 2aguantaron la espera a la espera del anuncio de una gran expansión. Ya en la entrega anterior, el DLC había completado el juego principal, así que, ¿por qué no repetir lo mismo en la segunda parte?
En junio de 2026, la paciencia se vio por fin recompensada: en un evento de Nintendo, Capcom anunció una versión para Switch de Dragon’s Dogma 2 y, casi de pasada, también la expansión Dark Arisen. Esta saldrá a la venta el 9 de octubre de 2026 y nos transportará a las montañas nevadas de Norgan.
Ya hemos podido echar un vistazo durante aproximadamente una hora: aunque al principio la exploración de la gélida región no nos entusiasmó demasiado, la batalla final contra el jefe nos caldeó el ambiente y despertó nuestras expectativas respecto a Dark Arisen.
¿«Dragon’s Dogma 2», pero en blanco?
Para nuestra sesión de prueba, nos dejan en las afueras de un pequeño pueblo formado por unas cuantas modestas cabañas de madera. Lo primero que llama la atención es que la zona nevada, con toques escandinavos, está muy bien lograda.
En los valles crecen coníferas y, entre los campos nevados, también asoman algunas briznas de hierba. Más arriba, el frío se hace realmente intenso: entre rocas y hielo se alzan las ruinas de antiguas fortalezas, y el viento silba a través de las torres huecas. Casi se podría olvidar que aquí, en Múnich, el sol arde en el cielo con más de 30 grados.

Apenas empezamos a pasear, pero enseguida queda claro: ya conocemos la mayor parte del juego. En lugar de lobos, ahora hay lobos blancos; en lugar del cíclope, un gigante de hielo; los bandidos se han abrigado bien y por ahí andan los mismos dinosaurios que en el juego principal.
La exploración y los combates también se desarrollan tal y como estamos acostumbrados, lo cual no tiene por qué ser necesariamente algo malo. Al fin y al cabo, ambos aspectos se consideran puntos fuertes de Dragon’s Dogma 2 y, una vez más, nos hacen disfrutar mucho. Sin embargo, algunas zonas están literalmente plagadas de enemigos y nos vemos envueltos en un combate tras otro.
Las grandes novedades
Pero ya podemos probar una nueva mecánica: en el DLC, los enemigos sueltan ahora una y otra vez las llamadas «reliquias». Se trata de objetos que no podemos identificar y que, a primera vista, no sirven para nada.
Primero tenemos que llevarlas a que las evalúe una experta, algo así como en el programa «Bares für Rares». Pero en lugar de acudir a Horst Lichter, vamos a ver a Jiera, en el pueblo, que al parecer es toda una experta en antigüedades. A cambio de unos cuantos cristales de la Grieta, ella examina nuestros hallazgos y los identifica.
A cambio, recibimos las más diversas armas, equipamiento u objetos valiosos, como, por ejemplo, cristales de la Grieta. La tasación es muy barata: por media docena de artefactos pagamos apenas 90 cristales de la Grieta. Quien ya haya dedicado unas cuantas horas a *Dragons Dogma 2* probablemente tenga miles de estos cristales.

Aparte de eso, al completar evaluaciones suelen aparecer nuevos objetos exclusivos del DLC, como un hacha de Norgan o un anillo que nos resucita una vez. Se dice que las armas y armaduras suelen ser más potentes que sus homólogas normales y algunas incluso desbloquean nuevas habilidades especiales.
Aún no hemos podido ver una segunda gran novedad de «Dark Arisen», ya que se esconde en las zonas del juego principal. Las puertas cerradas que siempre se han podido encontrar en algunas cuevas y sótanos conducen ahora a un total de 12 nuevas mazmorras con enemigos poderosos y un botín valioso.
Tampoco hemos podido probar aún el nuevo sistema de creación de personajes. Este promete, entre otras cosas, nuevos peinados, tatuajes y la posibilidad de personalizar los rostros hasta el más mínimo detalle. Además, dentro del juego podremos embellecer aún más a nuestro personaje con la ayuda de un nuevo PNJ.
Lo mejor se reserva para el final

Por si fuera poco, el dragón esparce con su aliento putrefacto una «sopa azul» por el suelo, de la que surge una horda de muertos vivientes que se abalanza sobre nosotros.
Sin embargo, la batalla contra el jefe no solo está escenificada de forma impresionante, sino que también resulta mucho más divertida que acabar con las bestias habituales. Mientras destrozo a los muertos vivientes como es debido, esquivo las garras y las alas del dragón e intento golpear su punto débil en el pecho con ataques especiales. Como de costumbre, también puedo trepar por la bestia durante un rato antes de que me tire al suelo.
En algún momento, el dragón está tan debilitado que logramos algo increíble: Con un poderoso golpe, le cortamos la cabeza. El cuello se balancea desorientado y el dragón cae al suelo. Hemos ganado la batalla.
Pero, un momento: la criatura se vuelve a levantar y sigue luchando. Para nuestro horror, incluso la cabeza y un brazo cortado vuelven a crecer. El dragón lanza un golpe devastador y nos derriba. Antes de que nuestro enemigo pueda devorarnos, aparece una mujer misteriosa dispuesta a enfrentarse a la bestia.
Así pues, la demo termina con una explosión y nos ha despertado la curiosidad: ¿habrá más jefes finales tan bien escenificados en la expansión? ¿Quién es esta mujer y de qué va todo esto en realidad? Si «Dark Arisen» destaca por su historia y sus combates contra jefes, quizá nos espere un DLC emocionante para todos aquellos que quieran seguir jugando a «Dragon’s Dogma 2».
Conclusión de la redacción
Los combates contra los enemigos gigantes en «Dragon’s Dogma 2» fueron uno de mis grandes momentos destacados. Sin embargo, tras docenas de horas, me sabía de memoria casi todas las criaturas, sus ataques y sus puntos débiles. Por eso tenía muchas esperanzas de que la expansión aportara algo de dinamismo a los combates, pero hasta ahora me ha decepcionado bastante: casi todos los tipos de enemigos de Dark Arisen ya me resultan familiares. Lo que he visto hasta ahora del DLC es una reedición del juego principal.
Una excepción es el dragón no muerto y, precisamente aquí, espero encontrar más combates contra jefes únicos que me sorprendan de alguna manera. Si, además, Dark Arisen ofrece una historia emocionante, me apunto; de lo contrario, solo puedo recomendar el DLC a aquellos que no se cansan de Dragon’s Dogma 2.

