El fin de los CD y las unidades de disco ha desatado la resistencia de los aficionados. Sin embargo, esta resistencia resultará inútil.
La indignación fue enorme cuando Sony anunció oficialmente elfin de los discos físicos de PlayStation. A partir de principios de 2028, ya no se fabricarán nuevos soportes físicos; todo el negocio de los videojuegos se gestionará entonces únicamente de forma digital.
La decisión no fue nada bien recibida. Figuras destacadas del sector expresaron su preocupación por este cambio de rumbo:
- El prestigioso desarrolladorHideo Kojimacalificó la situación de «aterradora» y advirtió del riesgo de perder el control en un futuro basado exclusivamente en el streaming.
- El antiguo director de PlayStationShawn Laydencalificó la decisión de «dramática» y expresó su preocupación por el futuro de la distribución de videojuegos.
«Un código de descarga no es lo mismo»
Pero el malestar también es grande entre los clientes finales.
Tras una oleada de protestas en las redes sociales, los jugadores se organizaron con una petición y recogieron firmas bajo el lema «No matéis el disco», con el fin de convencer a Sony de que desistiera de su plan. Unos 116 000 usuarios ya han dado su voto.
En la petición se afirma, entre otras cosas:
Un disco es un juego de verdad que tú posees. Puedes prestarlo, venderlo, regalarlo, coleccionarlo o legárselo a tus hijos. Una caja con un código de descarga no es lo mismo. Solo es una licencia: no es de tu propiedad. En realidad, lo que haces es alquilar un acceso que te pueden retirar en cualquier momento.
Recientemente, PlayStation ha eliminado numerosas películas compradas de las bibliotecas de los usuarios debido a la caducidad de las licencias.
El debate actual se ve avivado además por el lanzamiento deGTA 6, cuya caja solo contendrá un código.
El plan maestro de Sony se pone en marcha en Austria
Sin embargo, la petición dirigida a Sony podría llegar demasiado tarde, ya que, al parecer, la empresa ya ha tomado medidas para reducir la producción de CD de videojuegos.
Según informa la ORF, la planta de prensado más importante con diferencia para los discos de Sony, situada en Thalgau (Austria), yase ha adaptado a otros procesos de fabricación, y los empleados están recibiendo formación para pasar a la producción de microlentes, según indica el informe.
Esto no solo confirma que Sony lleva ya bastante tiempo planeando y preparando el fin de los discos, sino que ya está invirtiendo mucho dinero y recursos logísticos en la reconversión de su producción de soportes de datos hacia otros ámbitos tecnológicos.
A pesar de todas las firmas de la petición, las posibilidades de que se revierta esta decisión son, a la vista de estos acontecimientos, prácticamente nulas.

