La Comisión Europea ha decidido no presentar ninguna ley que impida el cierre de los videojuegos. Sin embargo, a Ross Scott, de Stop Killing Games, esto no le sorprende ni le desanima.
La iniciativa Stop Killing Games ha causado un gran revuelo en los últimos meses. Después de que en Europase recogieron casi 1,3 millones de firmasen contra de la retirada definitiva de los videojuegos, los partidarios de la iniciativa, con el youtuber Scott Ross a la cabeza, lograron llamar la atención de la Unión Europea.
La Comisión Europea se planteó si propondría al Parlamento Europeo una nueva ley al respecto. Ahora se ha tomado la decisión:La Comisión rechaza presentar una nueva leyy, en su lugar, solo quiere elaborar, junto con representantes de la industria y de los consumidores, uncódigo de conducta
relativo al fin de la vida útil de los videojuegos, que, sin embargo, no incluye ninguna de las reivindicaciones de la iniciativa.
Tal y como se esperaba
Un final decepcionante para los partidarios de la iniciativa. Sin embargo, a Scott Ross, fundador de Stop Killing Games, no le sorprende, y no se desanima.
Ross explicaen una retransmisión en directo tras el anuncio de la decisión que, tras varias reuniones, ya no esperaba ningún apoyopor parte de la Comisión Europea. Y es que la Comisión se había reunido con mucha más frecuencia con representantes de la industria y grupos de presión. Además, ya durante las conversaciones con la Comisión, Ross tuvo la impresión de que esta no estaba dispuesta a fallar a favor de Stop Killing Games.
¿Por qué, entonces, Ross sigue teniendo esperanzas?De hecho, no hace falta un proyecto de ley completamente nuevo para abordar las reivindicaciones de Stop Killing Games. Y es que con laDigital Fairness Act
ya existe un proyecto que se adapta perfectamente a los problemas que también plantea Stop Killing Games. Esta nueva ley tiene por objeto impedir las prácticas online perjudiciales que cuestan a los consumidores casi 8 mil millones de euros al año.
Según Ross, en el Parlamentoexiste una mayoría a favor de las reivindicaciones de Stop Killing Games, por lo que las perspectivas son buenas. Poco antes de que se hiciera pública la decisión de la Comisión, destacóen un vídeoinclusonuestra posición es mejor de lo que nos hubiéramos atrevido a soñar
. En el fondo, la decisión de la Comisión ya no sería determinante en este asunto.
Así pues, «Stop Killing Games» aún está lejos de llegar a su fin. En California, los partidarios ya han logrado algunos éxitos, aunque aquí la nueva ley vuelve a estar en el punto de mira de la industria. Sin embargo, aún podría pasar algún tiempo hasta que la Ley de Equidad Digital (Digital Fairness Act) obligue también en Europa a los editores a hacer que los juegos sean accesibles de forma permanente. Como es bien sabido, los engranajes de la burocracia giran lentamente.

