Xbox quiere recortar drásticamente los gastos bajo la dirección de su nueva directora general, Asha Sharma. Para ello, según fuentes internas, la empresa planea la que podría ser la mayor ola de despidos en la historia de los videojuegos. Las colaboraciones externas también penden de un hilo.
En Xbox, desde finales de febrero, todo ha cambiado radicalmente. Y es que, con la salida del CEO de larga trayectoria, Phil Spencer, la empresa también descartó su estrategia de videojuegos anterior. Desde entonces, la nueva directora, Asha Sharma, está reestructurando con ahínco la división de consolas de Microsoft: el Game Pass ha vuelto a bajar de precio, los títulos exclusivos regresan y Xbox quiere volver a dar a sus clientes una razón para jugar en su propio ecosistema.
Al mismo tiempo, Xbox se encuentra en una crisis grave. Las grandes adquisiciones de estudios de los últimos años no han dado lugar, hasta ahora, a los éxitos de ventas esperados; ante la actual crisis de hardware, la fabricación de las consolas Xbox se ha encarecido tanto que Microsoft se ha visto obligada recientemente a volver a subir los precios de la generación Series, que ya tiene más de cinco años.
Ante esta situación, la nueva directora, Asha Sharma, anunció hace poco unreinicio completo
del negocio de los videojuegos. Aunque no se mencionó explícitamente una reducción de plantilla, los expertos del sector ya temían entonces que las consecuencias en materia de personal fueran masivas.Ahora empieza a vislumbrarse poco a poco lo que esto significa concretamente.
Una ola de despidos como el impacto de un meteorito
Con el nuevo mes comienza también en Microsoft un nuevo ejercicio fiscal. Esto significa que ya se han cerrado las cuentas anuales y que la dirección del grupo tiene una buena visión general de los costes actuales. Por eso, desde el punto de vista de la dirección, este es precisamente un buen momento para llevar a cabo reestructuraciones: el cambio de año no solo marca, desde el punto de vista psicológico, un nuevo comienzo, sino que también ofrece la oportunidad de aligerar la plantilla de cara al próximo año.
Ya en junio, fuentes internas como el periodista de Bloomberg Jason Schreier advirtieron de que la ola de despidos en Microsoft comenzaría en julio. El portal The Vergehabló en aquel momento de unos 1.000 despidos. Sin embargo, el veterano del sector George Broussard (co-creador de Duke Nukem) va ahora mucho más allá y advierte dela mayor ola de despidos que haya visto jamás la industria de los videojuegos:
Acabo de recibir una lista con los cierres previstos de los estudios de Xbox (no, no la voy a publicar). Si hay aunque sea una pizca de verdad en ello (y la información procede de círculos internos), probablemente será la mayor ola de despidos de la historia del sector de los videojuegos. Xbox será muy impopular durante mucho tiempo, y las consecuencias devastadoras resonarán como el meteorito que acabó con los dinosaurios.
– George Broussard
En Twitter, el desarrollador compara los próximos recortes de plantilla con el impacto de un meteorito que en su día acabó con los dinosaurios. Y Jason Schreier también habla ahora de una inminentemasacre
(víaIGN). Dado que Microsoft ya eliminó unos 9 000 puestos de trabajo en 2025, los empleados temen ahora un recorte aún más drástico, que también afectaría a estudios activos y, en principio, consolidados.
Los grandes estudios y los juegos se tambalean
La primera víctima podría ser el estudio francés Arkane. Los creadores de Prey y Dishonored se encuentransegún informan los medios de comunicaciónestán a punto de cerrar o de ser vendidos. Su tan anunciado proyecto de Marvel, Blade, parece estar sobrepasando el presupuesto y su lanzamiento se retrasa cada vez más. Por ello, Microsoft está barajando ahora la posibilidad de suspender el proyecto. Si no se consigue vender el estudio, Arkane podría estar abocado al cierre.
Pero el estudio no es el único en esta situación. Y es que Microsoft está intentando desesperadamente reducir su cartera y deshacerse de los equipos con menores perspectivas de beneficios. Poco después del anuncio de la tercera entrega de Senua en el Xbox Showcase a principios de junio, se supo que Microsoft quiere vender a su creador, Ninja Theory. El tráiler no era tanto publicidad para los clientes, sinomás bien un aperitivo para posibles inversores.
Los estudios que no se puedan vender,serán cerrados con toda probabilidad. En la lista de estudios que podrían desaparecer se encuentransegún un informe de IGN probablemente también el estudio Double Fine de Tim Schaefer, los creadores de South of Midnight de Compulsion Games y Undead Labs, que recientemente presentaron nuevo material sobre State of Decay 3 en el Xbox Showcase.
Xbox se retira como socio editor
Sin embargo, las medidas de ahorro también afectan a los desarrolladores externos. Así, a finales de junio se supo que el estudio danés IO Interactive —creadores de Hitman y del exitoso007: First Light— perderá a Xbox como editor y financiador de su próximo juego de rol online, Project Fantasy. Al parecer, Microsoft no quiere seguir invirtiendo dinero en el proyecto y pone fin a la colaboración. Por ello, IO Interactive se ve ahora obligada a despedir a empleados y a buscar nuevos socios (vía Polygon).
Estimada comunidad de jugadores:
Desde hace ya un buen tiempo, solo hemos recibido noticias positivas sobre IO Interactive. Nos sentimos honrados y agradecidos por la acogida que ha tenido nuestra última entrega, protagonizada por un Bond joven y sin experiencia. Una nueva y atrevida historia y una visión diferente de uno de los personajes más famosos del mundo del entretenimiento, que…
— IO Interactive (@IOInteractive) 30 de junio de 2026
Menos volumen, más éxitos de taquilla
Pero, ¿por qué Microsoft está echando el cierre a todos estos estudios y proyectos de tamaño medio? Según un memorándum interno de la directora Asha Sharma, Xbox opera actualmente con un margen de beneficio extremadamente ajustado del tres por ciento. En los últimos cinco años, el grupo invirtió unos 20 000 millones de dólares estadounidenses en juegos y plataformas, pero perdió casi 500 millones de dólares en ingresos durante el mismo periodo.
El problema: aunque muchos estudios de Xbox ofrecen juegos fantásticos que arrasan en los premios y son aclamados por la crítica, títulos como Hi-Fi Rush o South of Midnight fracasaron estrepitosamente a la hora de cumplir las expectativas comerciales de Microsoft. Asha Sharma quiere ahora dar un giro a la situación financiera y, para ello, está pisando a fondo el acelerador con las grandes marcas. Microsoft espera que sagas como The Elder Scrolls, Fallout y Halo se conviertan en éxitos de taquilla garantizados, por lo que Xbox quiere lanzar al mercado en los próximos añosmás secuelas y más rápidamente.
Sin embargo, por el momento aún está por ver si esta estrategia dará sus frutos. En los próximos meses, el grupo Microsoft tendrá que lidiar, en primer lugar, con sus empleados —que, ante los inminentes despidos, están, con razón, indignados— y con sus representantes sindicales.

