El nuevo chip Nvidia RTX Spark rompe con los diseños tradicionales y apuesta por ARM. ¿Podrá revolucionar el ecosistema de Windows?
El chip RTX Spark de Nvidia, recién presentado en Computex, marca un auténtico cambio de paradigma. Después de que la empresa ya tanteara discretamente el terreno con la rama profesional para desarrolladores DGX Spark, Nvidia se atreve ahora, con el modelo para consumidores que saldrá en otoño, a lanzar un gran ataque contra el clásico ecosistema de Windows. De este modo, la empresa se posiciona directamente frente a la competencia x86, compuesta principalmente por AMD e Intel. Además, busca la confrontación con Qualcomm, hasta ahora el único proveedor relevante de procesadores ARM para dispositivos Windows.
La arquitectura
Nvidia rompe con el diseño clásico de los PC (CPU independiente y tarjeta gráfica dedicada) y apuesta por un sistema en chip (SoC) altamente integrado basado en ARM, que se fabrica junto con MediaTek mediante el proceso de 3 nm en TSMC.
- Procesador y gráficos:En su configuración completa, el chip ofrece una CPU Grace de 20 núcleos junto con una GPU Blackwell RTX (6.144 núcleos CUDA).
- La memoria:En lugar de VRAM y RAM separadas, el sistema utiliza hasta 128 GB de memoria unificada (LPDDR5X). La CPU y la GPU comparten la memoria directamente con un ancho de banda de aproximadamente 300 GB/s. Esto elimina el clásico cuello de botella en la transferencia de datos. El principio ya es conocido por los procesadores M de Apple.
- La corona del rendimiento:Las primeras pruebas sintéticas de rendimiento de la CPUmuestran que el chip Spark puede superar al chip M5 estándar de Apple en un 54 % y solo se queda ligeramente por detrás del Core Ultra 9 285HX de Intel. Como ya se ha dicho, se trata de una prueba sintética; en cuanto al rendimiento de
programas del mundo real
el panorama podría ser diferente. Serían posibles valores atípicos tanto en un sentido como en el otro.

