Ha sido sorprendentemente rápido. A finales de enero salió al mercado el shooter PvP Highguard con grandes ambiciones. Menos de 20 días después, los desarrolladores dan malas noticias.
Es un escenario que, lamentablemente, hemos visto con demasiada frecuencia en los últimos años, pero en el caso de Highguard, la rapidez de la caída parece especialmente brutal.
El shooter Free2Play, desarrollado por antiguos veteranos de Respawn que trabajaron en Apex Legends y Titanfall, se lanzó el 26 de enero de 2026. Apenas dos semanas después, el sueño de un nuevo éxito en el mundo de los juegos ya parece haberse desvanecido, ya que Studio Wildlight Entertainment ha iniciado una ola de despidos masivos.
«La mayor parte del equipo ha sido despedida hoy»
La noticia se extendió como la pólvora por LinkedIn, donde los desarrolladores afectados compartieron su frustración y su tristeza. El diseñador de niveles Alex Graner fue el primero en expresar con claridad su opinión sobre la situación.
En un Post explicó que había sido despedido junto con «la mayor parte del equipo de Wildlight». Lo más amargo: Según Graner, ya había contenido terminado, pero aún sin publicar, cuyo lanzamiento esperaba con ilusión. Ahora es dudoso que este contenido vea la luz alguna vez.

Wildlight Entertainment ha anunciado los despidos en un declaración oficial en las redes sociales, pero evita dar cifras concretas.
«Hoy hemos tomado la difícil decisión de despedir a varios miembros de nuestro equipo, aunque un grupo reducido de desarrolladores seguirá trabajando para dar soporte al juego».
Nuestra valoración: La expresión «grupo central» suena mucho a un funcionamiento mínimo, necesario para mantener los servidores en marcha, mientras que el desarrollo se reduce drásticamente. Si realmente «la mayoría» de las mentes creativas han tenido que marcharse, probablemente deberíais rebajar enormemente vuestras expectativas sobre las futuras actualizaciones de contenido (como la hoja de ruta prevista para 2026).
De promesa a motivo de preocupación
Al principio, todo parecía ir bien: según SteamDB, alrededor de 100 000 jugadores se conectaban simultáneamente a los servidores. Pero la desilusión no tardó en llegar.
Los problemas técnicos, las críticas al formato 3v3 (que se complementó apresuradamente con un modo 5v5) y el cansancio generalizado de muchos jugadores con los shooters de héroes hicieron que las cifras se desplomaran. Al final, apenas quedaban 4000 jugadores conectados al mismo tiempo, demasiado pocos para un juego que depende de las microtransacciones y de salas llenas.
Además, el proyecto no tuvo buena suerte desde el principio: su presentación en los Game Awards 2025 en diciembre recibió reacciones mayoritariamente negativas, y el marketing nunca logró generar un entusiasmo que fuera más allá de los primeros días tras el lanzamiento.

